LA
HERRERIA
DE
COMPLUDO
A 6
Kms. de la parte alta de Ponferrada se encuentra
Molinaseca, pueblo de la ruta Jacobea con la que
se identifica plenamente. Aconsejamos dar un
paseo por su calle Real y visitar la Iglesia de
Las Angustias.
A
partir de aquí comienza la subida - 6 Kms. -
que nos llevará a Riego de Ambrós, desde donde
podremos contemplar una bella panorámica de El
Bierzo.
A 3
Kms. de aquí y ya en El Acebo, pueblo cargado
de historias de peregrinos se inicia la bajada -
5 Kms. - hasta Compludo, situado en un profundo
valle.
A
orillas del paisaje se encuentra la Herrería de
Compludo, construida en el siglo VII y todavía
en funcionamiento por el mismo procedimiento
secular que toma su fuerza del agua mediante un
curioso sistema.
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HISTORIA
El
acceso a la construcción que alberga este insólito
ejemplo de artesanía industrial se produce a
través de un sendero que hay que recorrer a
pie, entre cursos de agua y espesa vegetación,
en un lugar próximo al encuentro de los arroyos
Miera y Miruelos.
El recóndito
emplazamiento no hace sino acentuar el halo de
misterio existente acerca de los orígenes de la
herrería. Comúnmente, y a raíz de la
conmemoración del XIII centenario de San
Fructuoso allá por el año 1966, se han venido
asociando los comienzos de esta curiosa
industria popular a los orígenes del monasterio
de Compludo, fundado por el famoso santo durante
la VII centuria. Esta idea se ve fundamentada en
las consideraciones realizadas en dos
publicaciones, la primera del P. Flórez Manjarín
en el año 64, “Compludo, un pueblo leonés
con historia y la segunda del año 66, ligada al
centenario citado, “San Fructuoso y su
tiempo”. De cuatro ilustres escritores
leoneses.
En el
preceptivo informe de la Real Academia de Bellas
Artes de San Fernando, previo a la declaración
monumental de la herrería en el año 1968. no
se vierten datos u opiniones concretos que
permitan precisar la antigüedad de la misma,
pero en él se contiene un estudio sobre los
posibles antecedentes históricos de los
sistemas empleados en el artilugio, que nos
remontan sin duda a épocas remotas. Así,
refiriéndose a la rueda motriz, nos detalla que
es la forma de aprovechamiento de energía hidráulica
más primitiva y rudimentaria que se conoce a
través de la historia, empleada para industrias
antiguas desde el Medioevo y conocida incluso
por los ingenieros helenísticos y por Vitrubio
posteriormente. También se apunta que el
sistema hidráulico para la inyección de aire
en el hogar es coincidente con el utilizado en
las “forjas catalanas’ que según Karsten
pudo ser un procedimiento introducido en España
por los romanos en el primer siglo de nuestra
era. En el informe asimismo se contienen
consideraciones acerca del carácter primitivo
de los materiales y manera de construcción de
los ingenios de Compludo que no parecen acordes
con épocas recientes.
Todas
estas hipótesis parecen venirse abajo por los
últimos estudios realizados por los
historiadores José A. Balboa de Paz y Abel Soto
Carbajo, que sitúan el nacimiento de la herrería
en el siglo XIX. Apoyan su teoría poniendo de
relieve, por un lado que las publicaciones al
inicio referidas carecen de apoyo documental que
permita fundamentar sus afirmaciones y por otro,
la falta de referencias a la existencia de la
construcción en importantes documentos de la
primera mitad del siglo XIX, entre otros, el
‘Catastro de Ensenada” o el “Manuscrito de
Munárriz de lo que deducen que la instalación
es posterior a estos escritos, dado que en la
segunda mitad de dicho siglo ya se encuentran
numerosas citas a la misma.
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DESCRIPCION
ARQUITECTONICA
Explotada todavía hoy en día, la herrería
cimenta su originalidad en el ingenioso y
rudimentario sistema de aprovechamiento hidráulico
para las diversas actividades de la forja. La rústica
construcción de mampostería canaliza las aguas
fluviales (que son reguladas por el operario
mediante un sistema de compuertas) paralelamente
al espacio donde se realiza la actividad. Por un
lado la fuerza de las aguas provoca una
corriente de aire por efecto Venturi en la
trompa, avivando el fuego de la fragua. Por otro
lado, aguas abajo del canal, un rodezno de aspas
impulsadas por el agua gira alrededor de un eje
de levas conjuntamente con una gran viga de
nogal con fuerte y poderoso dentado en su
extremo. Esta viga hace de palanca para el largo
martillo pilón que golpea rítmicamente sobre
el yunque donde se trabaja el material, todo
ello a la velocidad deseada según la regulación
del caudal de las aguas. Estas se utilizan también
a través de rústicas conducciones, para
lubricar y refrigerar el mecanismo impulsor. Un
encantador entorno acoge este artesanal conjunto
arquitectónico dividido en varias dependencias
auxiliares de la industria.
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Información practica
Horario: 10,00 a 13,00
h.
y 16,00 a 19,00 h. Cerrado Domingos tarde y Lunes
Es
interesante la Iglesia de Compludo del siglo XVI
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