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ATENTADO CONTRA LA
FERRERÍA DE SAN BLAS EN SABERO
PARA ESTE PROYECTO NO
HACÍA FALTA EL ARQUITECTO Y… ALGUIEN MÁS.
Antes de comenzar, hagamos
un poco de historia.
Vamos a hablar de los
restos de lo que fueron los Primeros Altos Hornos al cok
de España, es decir, de la Fábrica de San Blas en Sabero.
Su primera piedra fue
puesta el 14 de marzo de 1846. Sobre su pasado se han
publicado diversos trabajos en "Filandón", suplemento
cultural de "Diario de León", y no es nuestra intención
hablar del pasado sino del presente de este
edificio y de su entorno.
No podemos olvidar que la
"Plaza Cerrada" y los restos del Alto Horno fueron
declarados Bienes Inmuebles de Interés Cultural, en la
categoría de Monumento, por la Junta de Castilla-León el
26 de diciembre de 1990.
Tras el declive de la
cuenca minera de Sabero, la Junta de Castilla-León
comienza a buscar alternativas a esta zona deprimida.
Entre ellas surge el 13 de diciembre de 1996 el anuncio
de la adjudicación del contrato que tiene por objeto la
asistencia técnica: Redacción de proyecto de
restauración de la Ferrería de San Blas y su entorno
para Museo Minero Regional en Sabero (León). Expte.
R.8/96. Aquí comienza nuestra andadura.
Desde su gestación, este
proyecto ha sido fuente de polémica.
En sus inicios, motivó
algún recurso contencioso administrativo (nº 3555/1996)
contra la Consejería de Educación y Cultura de la Junta
de Castilla-León por la adjudicación del contrato de
asistencia técnica para la redacción del proyecto (Bocyl
de 25/02/1997, pág. 1603). Pero, por fin, las obras se
adjudican el 10 de junio de 1998 (Bocyl de 24/06/98).
Una vez se iniciaron las
obras, fueron paralizadas por haberse descubierto unos
interesantísimos restos de arqueología industrial en el
entorno de la Ferrería y, en especial, en el interior
del taller de forja y laminación (Plaza Cerrada) que
originaron un serio debate sobre si lo realmente
interesante era el futuro Museo Minero o mantener los
restos arqueológicos.
En la actualidad, las
obras de restauración y adecuación de la Ferrería de San
Blas y edificios anejos para su posterior adecuación
para Museo Minero han seguido sus pasos.
Restaurar, según el
Diccionario de la Real Academia de la Lengua,
significa:
-
Recuperar o recobrar
-
Reparar, renovar o
volver a poner una cosa en aquel estado o estimación
que antes tenia
-
Reparar una pintura,
escultura, edificio, etc., del deterioro que ha
sufrido.
Pues en Sabero, las obras
de restauración han sido sometidas a un seguimiento fiel
de estas definiciones. Veamos:
El edificio de la antigua
fonda, ubicado en el entorno de la Ferrería y anejo al
taller de forja y laminación, ha sido tan bien
restaurado que su aspecto externo es irreconocible, como
muestran las siguientes fotos:
La magia es imparable, al
igual que la arquitectura bien entendida. Es que los
"cubos de Moneo" están de moda y por todas partes.
Originales estos arquitectos.
Algo similar ocurrió con
el tejado del taller de forja y laminación. Sus tejas
árabes han sido sustituidas por otras modernas mucho más
seguras y funcionales.
Pero estas no son las
únicas obras maravillosas en restauración y adecuación.
En la parte posterior
del taller de forja y laminación, en lo que era zona de
ubicación de los hornos altos -recordemos que están
catalogados como Monumento- se está levantando un
monumental edificio de hormigón para usos múltiples. No
es necesario decir aquí que Sabero es un Municipio
plagado de grandes edificios públicos infrautilizados:
Casa Sindical, Instituto, Matadero Municipal, Hospital,
etc. De nuevo la magia ha hecho posible la restauración.
Vale más una imagen que mil palabras. Y si son varias,
mejor que mejor:
Todo esto coofinanciado
por fondos europeos.
Esta es una muestra de
respeto hacia el patrimonio arquitectónico difícil de
imaginar si no fuese porque en realidad es pura magia.
El edificio en construcción, desaparecerá mañana.
Lo más curioso, es que se
dice que una de las funciones del nuevo edificio será la
de simular una mina. Esto en un pueblo que fue minero
hasta finales de 1991 y cuyo Municipio disfruta de un
buen número de minas reales, en estado de abandono,
algunas (como "Sucesiva") distantes no más de doscientos
metros del lugar en cuestión. Cosas veredes…
DOS VARAS DE
MEDIR.
En el entorno de La
Ferrería, existen unos viejos cuarteles habitados por
vecinos del pueblo.
Estos vecinos, solicitaron
una subvención a la Junta de Castilla-León para proceder
a reparar sus tejados. La subvención les fue concedida,
pero han de esperar el peritaje de la Junta para su
percepción. El objetivo del peritaje es que se garantice
que el edificio quedará con el mismo aspecto exterior
una vez concluidas las obras. Esta medida nos parece
adecuada.
Pero no parece que este
criterio se haya aplicado a las obras de restauración de
la Ferrería, como hemos visto. Y no por falta de
peritaje, ya que la propia Junta dispone de información
de primera mano. Las visitas a Sabero de uno de sus
miembros han sido frecuentes y por sus calles se le ha
visto pasear en compañía del arquitecto y del alcalde,
suponemos que hablando del progreso del proyecto.
Lo que puede ser
calificado como atentado contra el patrimonio
arquitectónico no ha tenido ningún reflejo entre los
responsables de Educación y Cultura de la Junta de
Castilla-León, ni en el mundo político provincial, ni en
el informativo provincial y mucho menos en el municipal,
responsable directo del cuidado y mantenimiento del
entorno y de la administración de los intereses del
Municipio. Y es que las cosas de magia no son para
tenerlas en gran consideración.
Los únicos que han
manifestado su malestar e indignación con esta obra han
sido los sufridos habitantes de Sabero y algún que otro
hijo del pueblo en la diáspora. Pero nadie parece querer
escucharles.
Creemos, por todo lo
anterior, que, como decíamos al principio: Para este
proyecto no hacía falta el arquitecto. Con un mago
hubiese bastado y tal vez costado un poco menos.
El
…alguien más, pónganlo ustedes: Señores de la Junta, del
Ayuntamiento, etc.
Por si aún estamos a
tiempo, recuerden que Sabero fue un pueblo minero. Tal
vez, en alguna mina abandonada, exista algún barreno
olvidado que pudiera restaurar la Ferrería.
Lo que no consigue la
arquitectura quizás pueda hacerlo el recuerdo del pasado
o…
un mago.
INFORMACIÓN REMITIDA POR:
Nombre: Silva García, Jesús
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