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La
cecina de León
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Pocas provincias españolas
presentan la diversidad y abundancia gastronómica de León. Carnes,
legumbres, quesos, pescados y dulces conforman un amplísimo mosaico
difícil de recorrer en pocas líneas.
La cecina de
León, carne procedente de los cuartos traseros -tapa, babilla y
contra- de ganado vacuno con un peso superior a los 300 Kg., curada,
secada y ahumada en los duros y prolongados inviernos leoneses, es la
estrella de sus productos cárnicos. Casi 50 industrias comercializar en
León este producto, cuyo ancestral origen se pierde en los tiempos, al
igual que el botillo,
manjar representativo de la comarca de El Bierzo, antaño "comida de
pobres" y hoy plato de gran implantación popular, fruto de embutido
del rabo, la costilla y otras carnes de cerdo en el una tripa del mismo
animal y consumido normalmente cocido con patatas y verduras. El lomo embuchado o curado también es
excelente plato, si lo compráis que sea del que va en tripa de cerdo
natural. También en El Bierzo y también con productos procedentes de
cerdo (aunque con la ayuda de conejo o pichón) destaca la empanada
berciana.
El chorizo ahumado y la morcilla de cebolla -con un 70%
de este bulbo completan la oferta cárnica más significativa de la
gastronomía leonesa, de entre cuyas legumbres destacan las alubias de La
Bañeza, cultivadas en las comarcas de El Páramo, La Bañeza, Astorga y
margen derecha de la ribera de Esla. Las variedades cultivadas son la
Blanca redonda, también conocida como Manteca, y la Blanca riñón.
León presenta además la más amplia tabla de quesos
que pueda hallarse en la región. Variada y rebosante de calidad. Quesos
de oveja frescos como los de Cincho-, de vaca como los de La Armada -de
calostral de segundo al quinto ordeño-, o el de Oseja de Sajambre-, de
cabra como los de Valdeteja, los de Babia y Laciana -semiblando y
extragraso- o el de Valdeón, queso de pasta azul de los Picos de Europa,
último reducto de este tipo de quesos.
La reina de los ríos leoneses es la trucha, y por
tanto sus mil y una preparaciones convierten a ese plato en el rey de la
gastronomía provincial. Comerlas únicamente si cumplen con la regla de
las tres efes: frescas, fritas y frías, aunque también es valido
comerlas de otras formas :al horno o en escabeche. En cualquier
restaurante leones encontrareis surtido variado en preparación y
condimento.
La repostería leonesa se compone de sonoros nombres a
los que corresponden exquisitos manjares: los "nicanores de
Boñar", los "imperiales de la Bañeza", las frutas
almibaradas, las mantecadas de Astorga , las yemas, los tocinillos, los
lazos de San Guillermo, los frisuelos y en Semana Santa las Torrijas.
Los vinos de la provincia leonesa también tienen un
reconocido prestigio. Los vinos del Bierzo con
D.O. son si cabe los más
conocidos pero no los únicos, destacan también los de Valdevinbre,
tierra de Campos, los Oteros. Los mejores vinos del Bierzo, sin desmerecer
para nada al resto, son los de Villafranca y Cacabelos (visitar si tenéis
ocasión las Bodegas de Prada a Tope en Cacabelos)
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